El NYT exige sanciones contra OpenAI: la compañía habría 'coached' a testigos para evitar preguntas sobre cómo entrena sus modelos
The New York Times ha solicitado sanciones formales contra OpenAI por retener evidencia sobre cómo entrena sus modelos de IA. El memorando de 41 páginas alega ocultación deliberada de información en el proceso de discovery.
En una batalla legal que lleva años candente, The New York Times y un grupo de editoriales han dado un paso sin precedentes: han solicitado sanciones formales contra OpenAI por lo que alegan es una estrategia deliberada de ocultación de información crítica sobre cómo se entrenan sus modelos de inteligencia artificial.
El conflicto tiene raíces profundas. Desde 2023, varias editoriales y medios de comunicación alegan que OpenAI utilizó sus contenidos para entrenar ChatGPT sin autorización ni compensación, violando los derechos de autor. Lo que hace especial este nuevo episodio no es el fondo de la cuestión —sobre el que los tribunales aún deben decidir—, sino la forma en que OpenAI habría respondido a las solicitudes de descubrimiento de prueba.
Según la documentación presentada ante el tribunal, OpenAI se habría negado a revelar detalles fundamentales sobre:
Los conjuntos de datos concretos utilizados para entrenar GPT-4 y modelos posteriores
Los procesos de filtrado y limpieza aplicados a esos datos
Los contratos o acuerdos específicos con proveedores de datos
Los métodos de evaluación de derechos de autor en la fase de entrenamiento
El memorando de 41 páginas presentado por los demandantes detalla lo que llaman una estrategia de "obstruction discovery", comparándola con tácticas que en otros contextos empresariales han sido utilizadas para dificultar la labor de los tribunales. Los abogados del NYT alegan que OpenAI no ha compartido información sobre cómo sus sistemas de IA se entrenan y utilizan, pese a múltiples requerimientos formales.
El caso dentro del caso
Lo que está en juego aquí no es solo si OpenAI copió noticias —eso se determinará en el juicio principal—. Lo que este episodio revela es si la compañía ha sido transparente durante el proceso de discovery, la fase previa al juicio donde ambas partes intercambian documentación relevante. Si un tribunal determina que ha habido ocultación deliberada de evidencia, las consecuencias pueden ir desde multas económicas hasta decisiones procesales adversas que perjudiquen la posición de OpenAI en el litigio principal.
Este no es un caso menor. El NYT ha publicado el memorando completo (disponible en DocumentCloud), lo que permite a cualquier persona leer los argumentos técnicos específicos que los demandantes emplean para respaldar sus acusaciones. Entre ellos, destacan referencias a cómo OpenAI supuestamente habría "coached" a exempleados para evitar responder preguntas durante deposiciones, y situaciones donde la compañía habría proporcionado información incompleta o redactada donde debería haber datos completos.
Por qué importa más allá del tribunal
Aunque el resultado de este litigio concreto tardará años en resolverse —y probablemente llegue a la Corte de Apelaciones antes de ser definitivo—, el caso tiene implicaciones que van mucho más allá de OpenAI y el NYT:
Precedente de transparencia: Si los tribunales obligan a OpenAI a revelar cómo entrena sus modelos, se sentaría un precedente que podría afectar a todo el sector. Anthropic, Google, Meta y cualquier otra compañía que entrene sistemas con datos de terceros podrían verse obligadas a documentar y revelar sus procesos.
Modelo de negocio bajo presión: La posibilidad de que se obligue a revelar los datasets de entrenamiento introduce incertidumbre en la valoración de empresas de IA cuyo valor depende en parte de la opacidad sobre sus ventajas competitivas.
Regulación inminente: Cada sanción que un tribunal impone a una compañía de IA por falta de transparencia acelera la presión regulatoria. La UE ya trabaja en normativa específica sobre transparencia en entrenamiento de modelos, y un fallo contra OpenAI en territorio estadounidense tendría efecto dominó.
El siguiente paso procesal será la respuesta de OpenAI al memorandum de sanciones. La compañía ha declarado que cumple con todas sus obligaciones legales y que la solicitud del NYT es un intento de weaponizar el proceso de discovery. El juez tendrá que decidir si concede las sanciones solicitadas o permite que el caso continúe por la vía ordinaria.
Lo que queda claro es que la guerra legal por el entrenamiento de modelos de IA acaba de escalar. Y esta vez, no se libra solo en los tribunales: se libra en los documentos que definen qué datos alimentan los sistemas que ya usan millones de personas cada día.